En nuestro amplio jardín de más de 2600m2, lleno de árboles y plantas, los niños exploran y experimentan el mundo natural por ellos mismos.

De acuerdo con el método Montessori, las experiencias de aprendizaje al aire libre fomentan la independencia, la autoestima y una actitud positiva hacia el aprendizaje.

En nuestro huerto los niños se inician en la observación de los fenómenos de la vida, practican la espera y desarrollan el sentimiento de confianza en la naturaleza.

“Ninguna descripción, ninguna ilustración de cualquier libro puede sustituir a la contemplación de los árboles reales y de toda la vida que los rodea en un bosque real” María Montessori